Me gustaria revolcarme por tus pechos, como las perdices por los barbechos
El sabio no dice lo que sabe, y el necio no sabe lo que dice.
Venía un borracho caminando cuando ve una muchacha guapísima, entonces empieza a decir: guapa, guapa, guapa... entonces se vuelva la muchacha y tenía esa cara feísima y empieza a decir el borracho: guapa, guapasar..
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