Ella había perdido el arte de la conversación, pero no, la capacidad de hablar.
Esto es un borracho que se sube a un autobús y se topa con un testigo de Jehová. Estás yendo derecho al infierno! “ Mierda, me he vuelto a equivocar de autobús
Lo más curioso del sentido común,es justamente que no es tan común.
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