La hora perfecta de comer es, para el rico cuando tiene ganas, y para el pobre, cuando tiene qué.
Entra una mujer en una biblioteca y pregunta en Recepción: -¿Derechos de la mujer? -Ciencia Ficción, última planta.
Había un niño tan tonto tan tonto que lo mandaron a comprar lechugas y no compro ninguna porque estaban verdes.
|