Había un tipo tan gordo, tan gordo, tan gordo, que el Servicio Nacional de Meteorología le ponía nombres de huracán a sus pedos.
El mejor regalo que me pueden hacer esta Navidad ya lo tengo...eres tú
La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino dogma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión.
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