La verdad es totalmente interior. No hay que buscarla fuera de nosotros ni querer realizarla luchando con violencia con enemigos exteriores.
¿En qué se parecen los hombres a los caracoles? En que tienen cuernos, babean y encima se arrastran. Y, por si fuera poco, se creen que la casa es suya!
Si en realidad el propósito de la vida es el amor, pues el propósito de la mía eres tú.
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