El alcohol acorta tus días... ¡Pero si vieras cómo alarga tus noches!
Entran dos rubias imponentes a una discoteca. Y un borracho las ve y decide hacerse a la mar. Empieza entonces audazmente a seguirlas, con porte de seductor. Ellas lo ven y comienzan a huir solapadamente de él. Y recorren toda la disco: que el borracho las sigue, que las rubias corren. De pronto, una decide plantársele y le dice: "¡¿Se puede saber qué quiere?!" Emocionado, responde el borracho: "¡Ah! ¡¿Pero puedo elegir?!"
Adios mi reina linda si tu belleza fuera pecado no serias perdonada por el reino de los cielos.
|