Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a ti.
Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta.
¿En qué se parece un hombre a un microondas? En que al principio piensas que sirve para todo y al final sólo para calentar.
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