"¡Ah, el eterno femenino!",decía aquel señor cuya mujer nunca acababa de morirse.
A veces alguien llega a tu vida y sabes de inmediato que nació para estar allí. Por eso te echo de menos tanto esta Navidad...
¿Colmo de la sumisión? Que te estén dando por el culo y pedir perdón por dar la espalda.
|