Seducimos valiéndonos de mentiras y pretendemos
ser amados por nosotros mismos
¿Colmo de la ternura? Tener los huevos de peluche.
Cuando un sueño se cumple, un pequeño duende esboza una sonrisa. Que el 2007 sea el tiempo en que tu duende aprende a sonreir. Y si no sonrie con su tierna carita, sin dudar, dale una buena patada en la boca y retuercele los cojones hasta que sonria el cabron del duende, que al fin y al cabo es el unico favor de mierda que le pides en todo el puto año.
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