Yo te deseo como las rosas desean la lluvia. Yo te necesito como los poetas necesitan las poesías.
Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo.
Había una tipa tan sucia, tan sucia, que se puso a trabajar en un teléfono sexual y la despidieron porque les provocaba infecciones en los oídos a los clientes.
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