Entra el mismo borracho a otra cantina repleta de gente y de entradita dice: "!!Todos son unos hijos de puta!!" Entonces se levanta un negro de 2.10 m. de alto y le pega una majada que lo deja tirado en el suelo. Al día siguiente se repite la historia, entra a la cantina y grita: "¡¡Todos son unos hijos de puta!!". Y el negro se vuelve a levantar y lo deja peor que el día anterior. Al tercer día entra otra vez a la cantina y grita. "!!Todos son unos hijos de puta... menos el negro!!" Y el negro le dice. "A mí nadie me discrimina, mal nacido".
Había un niño tan feo, tan feo que su madre le daba la papilla por el culo para no tener que verle la cara.
Había un tipo con la pinga tan grande, tan grande, que en vez de frenillo tenia ABS.
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