Había una vieja tan, pero tan plana que parece que cuando nació el doctor no le pego una palmada sino un tablazo.
Yo te deseo como las rosas desean la lluvia. Yo te necesito como los poetas necesitan las poesías.
Te dire algo: MIS OJOS SE MUEREN POR VERTE, MI CORAZON POR HABLARTE, MIS MANOS POR TOCARTE Y MI BOCA POR BESARTE..
|